Vladyslav y Maxim se conocen desde los cinco años, desde la guardería. Desde entonces siempre se han entendido y han compartido una misma pasión: las consolas y la tecnología. Durante años fue un juego. Hoy esa misma pasión tiene otro objetivo: hacerle la vida más fácil al empresario.
No somos gemelos. El nombre viene del gemelo digital: la versión digital de cada negocio que construimos. Pero después de toda una vida juntos nos entendemos casi como si lo fuéramos, y esa forma de trabajar en equipo es la que llevamos a cada proyecto.
Con los años, cada uno se especializó en su mitad del trabajo, y juntos llegamos a una conclusión: a los negocios no les faltan herramientas digitales. Les falta alguien que los escuche, entienda cómo funciona todo y les haga sentir protegidos durante todo el camino de la digitalización.